El Santo Rosario
Totus tuus ego sum et omnia mea tua sunt
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Inmaculada Concepción

Consagración a Nuestra Señora

Te escojo hoy, María, en presencia de toda la corte celestial, por mi Madre y Reina. Te entrego y consagro mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y hasta el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras. Te dejo un entero y pleno derecho para que dispongas de mí y de cuanto me pertenece, sin excepción, según tu voluntad, para la mayor gloria de Dios, en el tiempo y la eternidad. Amén.

Juan Pablo II